4 de abril de 2014

The Stranglers. Jueves 3 de Abril, Sala Shoko. Madrid.

Se apagan las luces de la sala y suena "Waltz in Black". Un escalofrío recorre el espinazo y se dispara la adrenalina. El show comienza con "Toiler On The Sea" de "Black And White" (1978), su tercer álbum. Para empezar nada mejor,  porque es un tema emblemático de la banda, enseña en poco más de 5 minutos todas sus posibilidades musicales, su inagotable e insólito potencial armónico, sintetiza el sonido particular, único e inconfundible de THE STRANGLERS. Acertado y emocionante. Cuando el espectador aún se encuentra bajo el shock sonoro y de saberse estar delante de semejantes “bestias” sobre el escenario, ellas arrojan a la cara de su público "No More Heroes". Si, segundo tema de la noche. Es demasiado para los asistentes  y para ellos mismos. “Quemar” el tema emblema de la banda, su estandarte y lema de la escena punk del Londres del 77 a minutos de empezar el show es más que osado, casi suicida. Sin embargo esa elección demostró que las viejas ratas saben lo que hacen y que no se equivocan porque no dejaron de asombrar ni un momento ya que  pueden presumir de repertorio. Así comenzó la noche en Madrid del Tour 2014 Ruby  40 Anniversary  The Stranglers.
Tener en un local de La Latina, el barrio más castizo de la ciudad, a Jean-Jacques Burnel empuñando el bajo, Dave Greenfield acariciando los teclados, Baz Warne esgrimiendo la guitarra y Jim MacAulay, machacando la batería es un auténtico regalo del destino, una extraña conjunción estelar. THE STRANGLERS se encuentran en magnífica forma y vigentes luego de 40 años de vida con 17 álbumes de estudio, una carrera riquísima plena de originalidad, gusto y  audacia. Proto-punks, punks, post-punks y lo contrario. Inclasificables que se encuentran más allá de los géneros, tendencias, modas y etiquetas. Demasiado grandes para eso.
A lo largo del tiempo supieron adaptarse sin perder identidad. También sufrieron los cambios incluso en su formación original. Algunos fueron con lógica y otros no tanto. Tal vez el más lamentable fue el de 1990 con la partida de Hugh Cornwell. El bueno de Jet Black no volvió a hablarle desde entonces. Lo último que le dijo a su ex compañero fue “OK. Good bye.” Imperdonable. Luego la etapa con John Ellis, el ex Vibrators en guitarra y la incorporación de un quinto miembro solo en la voz con Paul Roberts. En el 2000 ingresa el ex-Toy Dolls  Baz Warne cubriendo la baja de Ellis y en 2006 se hace cargo de la voz con la partida de Roberts. THE STRANGLERS vuelven a ser cuatro, su número histórico e ideal.
Anoche se echó de menos al entrañable batería fundador  pero a nivel musical el  joven  remplazo del “irremplazable” Jet Black (que ya va por los 76 años y que ha tenido que dejar las giras por una dolencia cardiaca), Jim MacAulay, no pudo hacerlo mejor. THE STRANGLERS están vivos, activos, conservan esa frescura necesaria para seguir cautivando un público fiel pero también exigente.
Hace solo dos años publicaron el bellísimo Giants y anoche allí estaban, creando esos ambientes encantadoramente embriagantes, excitantes, cargados de una cuota justa de oscuridad e intensidad tan característico de su sonido. Un saludable recorrido lógico por lo mejor de sus clásicos incluyendo sus últimos discos en alrededor de dos horas.
Ver a JJBurnel en acción es un placer. Para los viejos punks españoles y argentinos su imagen se convirtió en icono al ilustrar la portada del inolvidable libro "Punk La Muerte Joven "de Juan Carlos Kreimer de editorial Bruguera, una auténtica Biblia para una generación. Anoche estuvo delante de nosotros conectando con los mejores recuerdos, volviéndonos a un tiempo excitante y definitivamente perdido. Burnel golpeaba cuerdas y madera como en el Hope & Anchor de 1977. Es dueño y señor del escenario. Columna vertebral de la banda desde siempre.
Dave Greenfield, con una tranquilidad absoluta y asombrosa, continúa detrás del órgano envolviendo a la audiencia con esa notas terribles, furiosas y sobrecogedoras que hacen de THE STRANGLERS uno de los grupos más personales de la historia. Los años se notan en su rostro y es lógico y bueno que así sea. Su sonrisa encantadoramente espontanea es la misma de siempre. Un músico único e inigualable. Sus melodías auténticas piedras preciosas.

Baz Warne es la pieza que encajó definitivamente en el puzzle estrangulador. Ya lleva 14 años siendo el guitarrista de THE STRANGLERS y lo tiene ganado. Posee personalidad propia y estilo aportando novedad y frescura sin traicionar el sonido original de los de Guilford. Parece que ha estado desde siempre. Un guitarrista que alterna el comando de la escena con sus compañeros legendarios. Un capitán de tormenta.


El “patito feo” del grupo, Jim MacAulay (inevitable ante tanta historia y experiencia) tiene el merito de soportar la demoledora carga del sonido en directo de THE STRANGLERS y eso tiene mucho merito de por sí. Lo hace como el mejor.

El climax alcanzado con "Nice & Sleazy" – "Walk On By" pasando por "Always The Sun", y un "Five Minutes" devastador. El paseo, como todo, tiene que llegar al final y eso sucede con "Tank", también de B&W y no creo que sea casual porque tal vez sea “el disco” de THE STRANGLERS. Una apisonadora de neuronas. Un final apoteósico e inolvidable. 

La icónica rata roja proyectada sobre el fondo parece más viva que nunca corriendo por las alcantarillas madrileñas a modo de despedida. Sin dudas en la Villa y Corte de Madrid tiene una de sus mejores madrigueras. Ojalá  anide en ella para siempre.