13 de mayo de 2014

Dale Hawkins y Susie Q


Quién no escuchó alguna vez  Susie Q interpretada por los CCR? Es más, resulta imposible disociar esta canción del legendario grupo de los hermanos Fogerty y su particular estilo. Pero la canción de la susodicha Susie pertenece en realidad a un desconocido joven de Lousiana llamado Dale Hawkins.
Quíen es el tío en cuestión autor de semejante maravilla? Pues  un simple chico del sur de los Estados Unidos. Su aspecto de típico niño bueno de los cincuentas no fue impedimento para entrar en l Hall Of Fame del Rockabilly  y codearse con los más grandes. Delmar Allen o Dale de veinte recién cumplidos cogió su guitarra barata comprada con pequeños ahorros  y decidió una mañana dirigirse a un estudio para grabarla. Lo alquiló con un puñado de dólares y en un par de horas estuvo lista. Había nacido Susie Q, puro rock & roll. SI de subgéneros hablamos ese sonido especial fue llamado “swamp rock” lógicamente por los pantanos del lugar... un clásico había nacido. Fue un éxito inmediato y en ese 1957 su canción fue difundida por radios de todo el país, actuó en televisión  y hasta en el mismísimo Teatro Apollo del Harlem donde antes de él sus habitúes no habían visto un chico blanco sobre el escenario.
Al mermar la popularidad del rockabilly dejó su incipiente carrera. Fue un desafortunado con todas las letras ya que otros conocieron la fama y el dinero gracias a su trabajo: la discográfica se había quedado con sus derechos y otros versionaron su canción. Así son las cosan para muchos del ambiente.
Produjo algunos grupos durante un tiempo y por problemas de salud termina dejándolo. Sobrevive económicamente de lo que puede pero cuando la cosa se lleva dentro en algún momento era vena vuelve a aparecer. Así sucedió y ya cincuentón retorna al ruedo con un par de discos acompañados de presentaciones en clubes locales a fines de los ochenta.
Pero lo que quedó fue su canción sobre Susie versionada una y mil veces y al bueno de Dale condenado al ostracismo. El viejo del pantano murió en 2010 pero nos queda su Susie, su cencerro de vaca acompañado por palmas y ese lamento rockero de dos minutos que nunca callará.