8 de julio de 2015
19 de mayo de 2015
RESCATANDO AL DOCTOR G. Y SU MAQUINA DE BIKINIS
Imaginaros estar a mediados de los 60 en Hollywood. Ahora nos disponemos a
realizar un film y contamos con una productora en alza, un más que prolífico y
talentoso director oscarizado, la deslumbrante ciudad de San Francisco como
plató, un par de experimentados guionistas a cargo, un casting con reconocidos
actores del cine y la televisión, una estrella juvenil del momento, hermosas
actrices dispuestas a mostrarse sin tapujos ante la cámara, banda sonora dirigida
por un músico de primer nivel con un tema principal interpretado por un
exitosísimo grupo vocal y con el protagónico de una auténtica estrella como
Vincent Price. Bueno, con todos estos elementos a disposición casi imposibles
de reunir conseguiríamos un exitazo sin ningún tipo de duda. Pero sigamos aún
un poco más. Haríamos una comedia satírica sobre un género en su pleno apogeo,
el de las películas de espías y supervillanos al estilo James Bond que causan
furor en todo tipo de público y en todo el mundo. Imposible fallar, nos espera
el éxito, la fama, el dinero, la gloria…
A pesar de ello sin embargo DR. GOLDFOOT AND THE BIKINI MACHINE (En España
Doctor G y su máquina de bikinis) es un auténtico fallo. Lo que la salva es tal
vez el ambiente, la atmosfera de la época, su colorido natural y su espíritu
que todo lo envuelve sin querer. Podríamos hablar de un desperdicio, una
magnífica oportunidad perdida de conseguir un auténtico film de culto y popular
y sin embargo nos queda la sensación de ver un producto hecho sin ganas,
forzado, sin objetivos.
Producida por la American International Pictures (AIP), la empresa fundada
por Samuel Z. Arkoff y James H. Nicholson (que encumbró a Roger Corman y
Vincent Price con el conocido “Ciclo
Poe” y responsable de la producción de innumerables films indispensables del
catálogo de la “Serie B” por más de tres décadas) nos cuenta La historia del Doctor
Goldfoot, un malvado villano, mezcla de “mad doctor” y aristócrata decimonónico
que pretende hacerse con las fortunas de impávidos millonarios fascinados y
seducidos por bellos robots-mujeres de su creación. Ataviados en bikinis
dorados los androides femeninos intentarán lograr su cometido a pesar de
enfrentarse a un aprendiz de agente secreto y un ricachón engañado que tratarán
de impedirlo.
La historia no está mal y a pesar de ser escrita por Elwood Ullman y Robert Kaufman no logra coherencia dentro de
la “psicotrónica” propuesta. Y eso que merito no les faltó a sus autores ya que
podemos mencionar que Ullman fue un famoso guionista de comedias con el que
cuenta en su haber innumerables episodios de “The Three Stooges” (Los tres
chiflados) así como muchísimas comedias televisivas de la época. Kaufman otro
tanto, con Emmy ganado y guiones de
muchos episodios de series como “I Dream of Jeannie" (Mi bella genio) o
“Alfred Hitchcock Presents”.
Los astutos Arkoff y Nicholson encargaron la dirección a Norman Taurog, un
auténtico veterano de Hollywood galardonado con el Óscar como mejor director en
1931. Taurog llegó a dirigir 180 películas, entre ellas las comedias
interpretadas por Elvis Presley, Jerry Lewis y Dean Martin. En DGATBM no
consigue revalidar títulos. Ni una idea original o atrevida se consigue ver en
los 88 minutos del film.
En lo personal me resulta difícil y me duele decirlo de alguien como
Vincent Price, que con una más que brillante filmografía de más de medio siglo
interpretara aquí, tal vez uno de sus trabajos más pobres. El personaje, con
una potencialidad increíble, no consigue plasmarse a pesar del talento
indiscutido de Price. El Dr. Goldfoot es excesivamente amanerado, afeminado,
con una casi nula cuota de esa malévola caballerosidad típica de los villanos
interpretados por Price. Le falta fondo para desarrollar el personaje. Vincent
hizo lo que mejor pudo pero evidentemente no alcanzó.
Sigamos por estricto orden de cartel. Qué podemos decir de Frankie Avalon…
carilindo, cantante adolescente, actorcillo que fue convocado por el Duke John
Wayne para “El Álamo” (¡!), fue protagonista de un sub-sub género como el de
las películas de playa (también de la AIP). Su rol de un forzado espía
aficionado casi idiota de nombre Craig, en lugar de conseguir sacar una sonrisa
ante una situación supuestamente cómica provoca vergüenza ajena.
Dwayne Hickman es Todd Armstrong, un millonario embaucado por Goldfoot
mediante la bella bikini machine Nº 11 que
intenta despojarlo de sus riquezas. Hickman fue otro de los tantos actores "teenagers"
de la televisión norteamericana aparecido en los años 50s. Su rol tampoco es
que sea muy elaborado pero al menos da bien en cámara…
Es el turno
para Susan Hart, una bella morena casada
(casualmente…) con el productor James H. Nicholson interpreta a el robot
femenino Nº9 que solo viste bikini dorada, gabardina, tacones y sombrero creado
por el Dr. Goldfoot para lograr su maléfico fin. Susan también fue
(casualmente…) la protagonista de la serie de películas de playa de la AIP. Su
rostro es conocido gracias a su actuación en films de la talla de “It Conquered the World”, ”Invasion of the Saucer
Men”, “The Thing from Venus”, “The Amazing Colossal Man” entre otras
delicadezas del género. Y ahí está en el film aportando la cuota sexy del
proyecto y poco más.
Jack
Mullaney interpreta a Igor, el torpe asistente del Dr. Goldfoot permanentemente
humillado por él. Mullaney fue un buen y conocido actor del cine y la
televisión que logra con su personaje hacer esbozar en algún momento una leve
sonrisa. Como en el caso de Vincent
Price podría haberse conseguido muchísimo más…
Tenemos
también una participación especial como la de Fred Clark interpretando a Donald,
el tío del inútil de Craig (Frankie Avalon) al frente de la agencia de espías.
Su sola aparición y su reconocidísimo rostro aporta un poco de aire fresco en
la pantalla. Una pena que no haya aportado más minutos en el metraje. Clark fue
un actor muy popular que participo en innumerables shows televisivos y películas
por décadas. Un querido actor que aparece en muchos episodios de series
legendarias como “I Dream of Jeannie”, “The Beverly Hillbillies”, “The Addams
Family” o la magnífica “The Twilight Zone”.
No todo es
desazón, hay aciertos también. La música de Les Baxter es maravillosa, un
verdadero lujo al que nos tiene acostumbrados la AIP. Aquí el maestro de la
“Exotic Music” aparece una vez más en su mejor nivel. También el pegadizo tema principal
de la película interpretado por The
Supremes, que por entonces contaba con su formación original, es decir Diana,
Mary y Florence, no hace más que actuar como un bálsamo ente tanto desatino.
Una curiosidad digna de mención: la participación en una de las escenas de “Sam & the Ape Men”, un ignoto grupo
musical ataviados con ropas de cavernícolas de serie z sobre el escenario de un
club. Según el relato de su guitarrista el grupo tocaba regularmente en “The Condor
Club” del área Norte de San Francisco con el nombre de “The Flintstones” y que para evitar problemas legales con el
cartoon de Hanna y Barbera lo cambiaron. Se desconoce el paradero de la
bailarina a go-go llamada Diane De Marco…
Además de los créditos iniciales y finales acorde a la moda de entonces,
los zapatos “Aladino” dorados del Dr. Goldfoot, el homenaje al ciclo Poe de
Roger Corman para la AIP en un recorrido
pictórico de los ancestros del Dr. Goldfoot y la cámara de torturas de “The Pit
and The Pendulum”, poco más…
Hoy con la corrección política imperante en esta tiranía progre mundial, un
film como DGATBM sería impensable. En principio sería tachada de sexista ya que
absolutamente todas las mujeres que aparecen son simples objetos de explotación
sexual, máquinas con cara bonita y cuerpo sin alma. El Dr. Goldfoot un
pervertido que lo único que hace es humillar permanentemente a su esclavo Igor
espetándole una catarata innumerable de insultos y agravios. Hay dos escenas
que desatarían la furia de asociaciones
feministas. Debido a un error en su misión de robar el patrimonio de su víctima
millonaria, Diane es castigada por el Dr. Goldfoot y la vemos siendo torturada en una especie de
silla eléctrica. El robot femenino gime con cada descarga de electricidad. En
la segunda escena incorrecta la vemos arrodillada en el suelo fregándolo con un
trapo ante las descargas eléctricas de un bastón empuñado por un fornido calvo
de pie con pinta de ejecutor a las órdenes del Dr. Goldfoot.
DGATBM pudo más, mucho más pero lamentablemente se quedó en ello. Aunque
parezca increíble “Dr. G y su máquina de bikinis” tuvo una secuela italiana!!!
Pero eso lo dejamos para otra ocasión.
¿Merece la pena desgajar una película fallida 50 años después? La respuesta
es NO pero como tantas cosas de AUDERE que no tienen demasiado sentido y sin
embargo ahí están… A pesar de ello aquí la
“rescatamos” al menos en parte debido justamente a esas “incorrecciones” que la
hacen entrar en nuestra galería de películas especiales y diferentes en estos
tiempos demasiado “correctos” para nuestro gusto.
Al fin y al cabo ¡Salud Doctor Goldfoot! Ojalá algún día domines el mundo con tus bikinis doradas y finalmente se vaya todo a tomar por saco de una vez por todas!
12 de mayo de 2015
30 de abril de 2015
27 de abril de 2015
"LA IRA ES ENERGIA" La memorias de JOHN LYDON aka JOHNNY ROTTEN
Hace casi un año publicábamos en AUDERE la letra de “Rise” de Public Image Ltd. ¿Por qué lo hicimos? Porque si, y porque a mi modesto parecer la considero una de las mejores canciones de todos los tiempos. Musicalmente bella, una auténtica gema. Su letra un verdadero manifiesto cargado de imágenes enigmáticamente fuertes, agudas sentencias y contundentes afirmaciones. Nos machaca desde el estribillo con “Anger is an energy” (La furia es una energía), un magnífico lema. En definitiva, un Lydon en estado puro. Sin quererlo ni pensarlo ha sido un anuncio premonitorio, acertado y oportuno ya que acaba de publicarse en España su autobiografía, la historia de John Lydon, el ex Johnny Rotten, cantante de Sex Pistols y su título es “LA IRA ES ENERGIA”…
“La ira es energía. Es la puta verdad. En la vida se me ha
ocurrido otra frase tan potente…” confiesa desde la primera página de su libro
y tal vez sea cierto. El viejo Johnny considera la ira como algo negativo que puede
ser utilizada de manera positiva para cambiar las cosas. Y asi nos lo propone
Lydon desde una cierta visión “filosófica” planteada en la introducción. Allí
se planta y marca el terreno: quién es, de dónde viene y que pretende. Lo que
sigue es un relato en primera persona de su vida, una cascada vertiginosa de
pareceres, memorias y anécdotas plagadas
de sinceridad descarnada de un Rotten que goza con el perverso placer de no
guardarse nada ni medir consecuencias. Otra vez un Lydon en estado puro.
Si, John Lydon es verdaderamente un personaje fascinante. Su
fortísima personalidad y su rol como líder
de Sex Pistols y referente de la explosión punk de mediados de los 70, hizo que
involuntariamente trascienda el mundo del arte y se posicione entre los
personajes más significativos del siglo XX, de un siglo tan cruel como su
personal visión del mundo. Se que puede sonar algo exagerada mi afirmación pero
estoy convencido de que en un resumen del siglo pasado su voz y su figura serían
imprescindibles para entender al menos una parte importante del mismo.
Si bien ya nos había regalado unas memorias hace ya tiempo
llamadas ”Rotten: No Irish, No Blacks, No Dogs”, “La Ira Es Energía” completa y
tal vez cierre cuestiones pendientes en un cuidadísimo trabajo de Malpaso Ediciones
de más de seiscientas páginas, apartados de fotos a color, tapa dura y
sobrecubiertas.
Rescato la frase final de su introducción ya que la considero
como una acertadísima definición de sí mismo en estos tiempos: “En la vida todo
esta interconectado. La imprevisibilidad ha marcado la mía. He abierto camino y
he hecho que este sea más seguro para los que me han seguido. Soy el elefante
en la cacharrería, el que siempre dice lo que piensa y se queda hasta el final.
El último hombre en pie… en un mundo donde nadie importa”. John Lydon en estado
puro.
24 de abril de 2015
22 de abril de 2015
THE DAMNED Sala Arena 16/04/15 Madrid
“Señoras y señores ... ¿cómo lo hacen?” con esta frase empieza Love
Song de THE DAMNED y eso me lo he
preguntado muchas veces.¿Cómo hace THE DAMNED para seguir en carrera después
de 40 años y haber sido los auténticos pioneros de la escena punk inglesa?
Para los que tenemos al español como lengua materna y leímos una y mil veces “PUNK La Muerte Joven “de Juan Carlos Kreimer allá por fines de los 70 y principio de los 80 nos enteramos que THE DAMNED era un grupo diferente. Fueron los primeros en manifestar la punkitud británica fuera de las islas en el Festival de Mont de Marsan; los primeros con un sencillo y álbum en la calle; en participar en el festival del 100 Club en Oxford Street; en ir de gira por USA… fueron los primeros en ir a la vanguardia con una propuesta musical y estética diferente pero auténticamente punk. Escapaban a moldes y clichés y eso los hacía absolutamente atractivos.
Para los que tenemos al español como lengua materna y leímos una y mil veces “PUNK La Muerte Joven “de Juan Carlos Kreimer allá por fines de los 70 y principio de los 80 nos enteramos que THE DAMNED era un grupo diferente. Fueron los primeros en manifestar la punkitud británica fuera de las islas en el Festival de Mont de Marsan; los primeros con un sencillo y álbum en la calle; en participar en el festival del 100 Club en Oxford Street; en ir de gira por USA… fueron los primeros en ir a la vanguardia con una propuesta musical y estética diferente pero auténticamente punk. Escapaban a moldes y clichés y eso los hacía absolutamente atractivos.
THE DAMNED era diferente y casi cuarenta años después también siguen siendolo porque son una Rara Avis auténtica. Ahí están una vez más sobre un escenario después de innumerables cambios en su formación y en su sonido pero con su vena original intacta, perenne, eterna. Los Malditos del punk británico aun siguen vivos.
Tuvimos la suerte de verlos en concierto en Madrid, ahí
mismo a metros de la Plaza España, en el corazón de la Capital que siempre les
acoge. Vanian y Sensible, su columna vertebral, los históricos, los que estuvieron desde su nacimiento, los de siempre, como dos personajes salidos de la ficción nos metieron
en su mundo salvaje, oscuro, inquietante y a su vez placentero y divertido. Los
dos curtidos en mil batallas, dos profesionales en tablas que mantienen vivo el
legado. Vitales, espontáneos y cercanos nos dejaron casi dos horas de THE
DAMNED versión siglo XXI con Monty Oxy Moron en teclados, Pinch en batería y Stu West en bajo. Dejaron
satisfechos a su público de un par de generaciones como mínimo: canosos cincuentones,
sesenteros arrugados y púberes iniciados recientemente en el rito maldito
salieron complacidos de la sala antes de la medianoche.
Bajando la Gran Vía envuelto en las luces de sus carteles y en medio del incesante movimiento de coches y peatones noctámbulos me vuelvo a preguntar: ¿Maldición, pero cómo lo hacen? Conmigo THE DAMNED lo ha vuelto a conseguir…
26 de marzo de 2015
KILLING: Crimen, sangre y sexo en blanco y negro. La fotonovela para adultos más estremecedora de la Historia.
KILLING mata. KILLING mata con
crudeza despiadada. KILLING es un
asesino sin escrúpulos que mata después de torturar a sus víctimas, asesinos y
criminales como él. KILLING es el Ángel de la Muerte en persona.
Enfundado en un traje negro
pegado al cuerpo que lleva dibujado la figura de un esqueleto humano, se
distingue por su particular máscara calavera. No es una calavera al uso sino
una extraña calavera deformada con una sonrisa escalofriante. Es KILLING, el personaje criminal y diabólico jamás creado.
¿Cómo no caer obnubilado y
sucumbir ante semejante figura descubierta en la portada de una revista cuando
lo que vemos en ella no es un dibujo, no es un comic, sino que son personas en
carne y hueso fotografiadas? KILLING es real, está allí empuñando una pistola
de largo cañón y apuntando a una víctima horrorizada que además es una bellísima
mujer semi desnuda. Mmm… demasiado fuerte
para la tierna mente de un niño casi adolescente ante semejante escena. Desde
ese momento en más no podrá borrar esa imagen de su cabeza.
Así entro KILLING en nuestras
vidas. KILLING fue para varias generaciones un personaje de culto, censurado y
prohibido en su momento sobre todo por la violencia y el sexo - jamás explicito
sino insinuado - que mostraba en sus
páginas. Y esa sugerencia, ese jugar con
el límite tal vez lo hacía más deseable. Era ansiosamente buscado en los kioscos
de prensa, esperado y finalmente cuando se lo conseguía gracias a un vendedor
cómplice o pasado por la mano amiga de un primo mayor era ocultado a los ojos
de los padres y generalmente escondido entre otras revistas al final de un
armario.
Hoy al repasar esas páginas ojeadas
una y mil veces y amarillentas por el paso del tiempo se descubre un producto muy
osado para la época y curiosamente cuidado, pulido, con un inteligente tratamiento
de la imagen que juega al límite de lo soportable y permitido en las escenas
más intimas y violentas. KILLING es sin dudas una obra maestra de la fotonovela,
hoy un genero lamentablemente
desaparecido.
Un poco de Historia.
¿Qué es una fotonovela?
Básicamente el soporte de una historia interpretada por actores contada con
fotos secuenciales, algo así como una especie de hijo bastardo del comic y el
cine. Un género auténticamente italiano nacido en 1947 y atribuido a Luciano
Pedrocchi que un día convenció a Arnoldo Mondadori para publicar el
invento. Así nació "Bolero" la
primera fotonovela de historias de amor
por la que pasarían fotografiadas las que luego serían verdaderas estrellas del
cine como Sofia Loren , Gina Lollobrigida o Claudia Cardinale entre otras.
La fotonovela fue un auténtico
éxito editorial, masivo y popular que trascendió el género romántico original para trasladar otros mucho más
riesgosos y KILLING es un claro ejemplo de ello. Un género despreciado
históricamente por la intelligentsia
intelectual justamente por su masividad y temática que se convierte casi en
basura cuando se transforma en vehículo de sangrientas y escabrosas historias
de entretenimiento para las “masas incultas”. A pesar de ello allí está para
dejar testimonio de que no siempre los popes de la cultura oficial llevan
razón.
KILLING: el origen
Giuseppe Pino Ponzoni,
responsable de Ponzoni Editore de Milano dio su visto bueno al proyecto KILLING
a mediados de 1965 ante el éxito que por entonces gozaba el “Fumetto Nero” (ver
AUDERE mayo 2014) y erótico. Al frente del mismo se encontraba el conocido trío del mundo
editorial Molinari, Naviglio y Mazzanti en la idea y el guión original de
KILLING, y de Rosario Borelli al frente de la dirección general. Borelli por
entonces ya era un experimentado hombre en la escena que como actor había
trabajado en más de 20 films de directores tales como Luchino Visconti, Aldo
Molinari, Turi Vasile o Lucio Fulci.
Como director de KILLING
Borelli demostró estar en un escalón por encima de cualquier otro profesional
al que se le podía encomendar semejante tarea. Los que trabajaron con él hablan de su
perfeccionismo y profesionalidad. Desbordante de entusiasmo dejaba absolutamente
todo en el plató: supervisaba, corregía, ordenaba y realizaba de una manera
como nunca antes se hizo en el género. Borelli consiguió lograr un movimiento fotográfico excepcional
en cada una de las tomas. Las trepidantes escenas de acción eran plasmadas en
fotografía gracias a su talento y esfuerzo. Sabía perfectamente lo que quería y
como conseguirlo y para ello también tuvo a la fortuna de haber encontrado un equipo
de profesionales acorde e involucrado que colaboró absolutamente en la
realización de la obra. Su mano derecha, el fotógrafo Lorenzo Papi fue una
pieza clave para conseguir ese resultado. Solo basta ver cualquier número de
KILLING para comprobarlo recorriendo con la mirada esas increíbles tomas. El
producto final fue técnicamente perfecto.
Borelli hacia cine con la fotografía y con KILLING consiguió realizar
una obra maestra.
No era fácil por entonces
colocar en el mercado un producto plagado de imágenes de alta carga erótica y
una enorme cuota de violencia explicita. El personaje KILLING en definitiva era
un criminal psicópata que mata y que ello le provoca placer. Su identidad
desconocida igual que su rostro estaba oculta bajo un traje que despierta el terror más absoluto en sus oponentes. Ese
rostro como una calavera con una sonrisa perenne y deforme ha sido su icónica
marca que lo convirtió en leyenda. Esa máscara, esa maravilla de diseño, fue artesanalmente
creada por el genio de Carlo Rambaldi que con el tiempo fue internacionalmente
reconocido como maestro en efectos especiales de Hollywood. Rambaldi, una
década más tarde creó nada menos que la cabeza mecánica de Alien y fue el
diseñador de E.T. el extraterrestre con los cuales ganó dos Oscar. Sin duda materia
técnica había y de la mejor.
El siguiente paso fue
encontrar el casting adecuado a semejante proyecto. Para interpretar el
despiadado personaje el director Rosario Borrelli buscó entre cientos de
postulantes al actor que debía colocarse la máscara y darle vida al siniestro
protagonista. Después de innumerables pruebas dio con la persona ideal y
curiosamente permaneció en secreto tanto su rostro como su nombre dentro y
fuera del plató. Durante décadas la identidad de KILLING permaneció oculta
incluso para el equipo técnico y los actores. Sus compañeros de rodaje no
sabían quién era en realidad ya que nunca lo habían visto a cara descubierta. Nadie
supo quién se escondía detrás de la máscara ya que ese secreto era un requisito
que Borelli plasmó en el contrato con el misterioso actor. Ese misterio en
torno a su identidad ha sido un acierto del director al conseguir con ello despertar
aun más interés en el personaje.
El producto de la editora
milanesa estuvo listo para salir a la calle un 15 de marzo de 1966. Ese día en
Italia nació KILLING y su leyenda.
KILLING Nº 1
Unos aristócratas comunistas
(muy de moda actualmente…) están dispuestos a financiar la infiltración filo
maoísta en Sudamérica. Para ello utilizarán un tesoro en monedas antiguas de
oro. KILLING se percata de la fortuna y se dispone junto a DANA apropiarse de
la misma antes de que lleguen a manos de sus destinatarios. Para ello toman el
aspecto del inescrupuloso noble “revolucionario” de nombre Sedor y de su amante
Sonia. Para ello acaban con sus vidas y robándoles su aspecto ingresan así en
su residencia. El inspector Grant es informado de que KILLING trama algo gordo allí
y se dirige con sus hombres para evitarlo. Katia, prima de Sedor, intenta
apoderarse de las monedas junto a una banda de malhechores. Mientras tanto
agentes soviéticos enterados del asunto entran en el juego para impedir el
financiamiento de sus rivales políticos chinos y apoderarse del tesoro a
cualquier precio. En el camino van quedando en un reguero de sangre prácticamente
todos los involucrados incluidos nobles, malhechores, agentes de Moscú… Grant está a punto de pillar a KILLING y cuando
así parece, el Rey del Crimen consigue
escurrirse con su amada y su botín.
Una historia verdaderamente
rocambolesca llena de muertes violentas, engaños, audacia y giros inesperados
condimentados con sangre, pasadizos secretos, sótanos oscuros, instrumentos de
tortura, bellas mujeres en ropa interior, persecuciones en carretera a toda
velocidad y donde un criminal sin escrúpulos enfundado de pies a cabeza con un
traje de esqueleto se sale con la suya derrotando a la ley y la justicia una
vez más. Todo eso se ofrecía en una pequeña revista de fotonovela en blanco y
negro de 200 páginas y por solo 150 liras de 1966…
PIOMBO ROVENTE (Plomo fundido) fue el nombre de esa, su
primera historia. En su portada bajo su original y emblemático logotipo se lee
claramente “Fotostorie del brivido per adulti” (Fotonovelas escalofriantes para
adultos) advirtiendo del contenido no apto para menores y personas sensibles. Desde
allí KILLING azota a todo color a una mujer en ropa interior con un látigo. Toda
una invitación para meter la mano en el bolsillo, coger esas liras que queman y
con cara de desinteresado hacerse con una copia y llevarla a casa
discretamente.
Ese primer número tenía en contraportada
una foto color a toda página de la bella actriz francesa Milene Demongeot tomando el sol de espalda sobre un
velero… Además de la historia de KILLING
se ofrece un relato “giallo”, un Quiz de temática clue y unas fotos de una jovencísima
Raffaella Carrà (irreconocible) que nos insinúa enseñándonos sus inmensas
bragas y sujetador acorde a la época.
KILLING conquista el mundo y…
Esa osadía que convirtió a
KILLING en un producto, o más bien sub-producto, increíblemente masivo pero a
su vez vergonzante fue su carta ganadora. Sus historias y sus imágenes explicitas no
eran acordes con los cánones de decoro de la época. Era un producto, como diría
Ian Fleming el creador de James Bond sobre sus libros que "se escribieron
para heterosexuales de sangre caliente" pero KILLING fue un paso más allá,
era para heterosexuales perversos de sangre muy
caliente que disfrutan con hemoglobina y el sado-maso… Historias, al contrario
de Bond, donde el mal y el crimen encarnado en su protagonista SIEMPRE vencen.
KILLING no tiene más fin que conseguir sus objetivos a cualquier precio y de
cualquier modo sin considerar la condición de sus víctimas ni los métodos
empleados para lograrlos: simplemente ellas son un escollo que entorpece su
objetivo y punto.
KILLING solo considera a su
amada DANA a la que es absolutamente fiel en sentimiento aunque por gajes del
oficio deba sucumbir ocasionalmente en un lecho femenino. KILLING exuda poder,
arrojo, audacia y frenesí. KILLING transgrede permanentemente y de allí radica su éxito. Por pocas liras un
gris ciudadano podía salir de su triste condición aunque sea solo por un rato…
KILLING fue un éxito de
ventas. En los primeros meses alcanzó una tirada de unas de 500.000 copias. Un
“fotoromanzo” para adultos que se convirtió en un fenómeno que traspasó la
frontera “tricolore” para instalarse en Francia con el nombre de SATANIK, en
Turquía como KILINK y en Argentina como KILING.
La contracara estética del
siniestro personaje fue su inseparable
compañera, la bellísima y sensual DANA, interpretada por la actriz Luciana
Paoli que dejó una huella imborrable en los sueños eróticos de millones de
seguidores de todo el mundo. Luciana “DANA” Paoli fue fija de la serie además
de coprotagonista y su figura y presencia fueron indispensables en el desarrollo de la misma.
Actores y actrices reconocidos
pasaron por sus páginas como Renato Baldini, Paul Muller, Rico Boido, Dario
Michaelis, Liliana Chiari, Gabriella Giorgelli, Erma Schurer… KILLING reunió
una cantidad de talento como nunca se había visto antes en un proyecto tan
osado y controvertido.
Pero el éxito fue declinando
con la censura y prohibición inicial sufrida sorprendentemente en Francia y
luego en Italia. Al poco tiempo de su aparición ya no se trabajaba con la total
libertad y el desparpajo de sus inicios. A ese número 1 de KILLING que continuó
quincenalmente en los kioscos le siguieron otros 61 hasta que justamente tres
años después KILLING terminó para siempre con su perversa carrera criminal. El
29 de marzo de 1969 salió a la venta el último número.
KILLING hoy
KILLING permaneció en la
memoria colectiva de sus seguidores y coleccionistas dispersos en Italia,
Francia, Turquía, Argentina, Brasil, Colombia…
Poco a poco se transformó en
un recuerdo y allí permaneció, en el limbo del mito por décadas hasta que el
editor, escritor de comics y productor norteamericano Mort Todd adquirió en
2005 los derechos mundiales del personaje reviviéndolo bajo un nuevo nombre:
SADISTIK. The Diabolikal Super-Kriminal.
Gracias a Todd nuevas
generaciones tuvieron acceso a la leyenda.
Desde Comicfix, su sello, ha reeditado
parte de la obra original y ha hecho también un excelente trabajo de
recopilación incluso de los casi desconocidos comics argentinos de KILLING
publicados en los 70.
Luego de cuatro décadas
KILLING dio un vuelco dramático en su historia cuando se presentó en el Ravenna
Nightmare Film Fest 2007 el documental “THE DIABOLIKAL SUPER KRIMINAL”, escrito
y dirigido por SS Sunda y coproducido por la Sinepathic Films de Milán junto a
la Comicfix. En él se recorre toda su historia contada por sus protagonistas y
donde se desvela por primera vez el secreto mejor guardado, nada más ni nada
menos que la identidad de KILLING, el rostro y nombre del actor que lo
interpretó exclusivamente entre 1966-69 acabando con todo tipo de
especulaciones. Finalmente se supo: ALDO AGLIATA era KILLING.
Agliata, actor de cine y TV
alcanzó popularidad paradójicamente interpretando un personaje sin rostro y del
que no podía conocerse su nombre, algo muy difícil y que no cualquiera podía
asumir en ese ambiente. Con el tiempo se alejó del mundo del espectáculo y se
dedicó a asuntos familiares y a su otra pasión, el deporte y el futbol en
particular escribiendo y conduciendo un programa para televisiones locales
privadas. Hoy vive en Roma y regenta el elegante
William's Club, su club privado.
Aldo, también conocido como
“Il Principe”, es realmente todo un caballero de modales exquisitos y gustos
refinados que conserva aun una mirada penetrante pero transparente, cristalina,
amable y seductora. Agliata se encuentra en plena forma y siempre dispuesto a
asumir con orgullo su historia personal de haber sido el hombre que se metió
bajo el traje de KILLING.
KILLING siempre
Los que se sorprendieron en
los 60 cuando lo conocieron, los que poco más tarde dejaron de ser niños con él
leyéndolo a hurtadillas, los que lo descubrieron décadas después de su
aparición ya como algo curioso, los que acaban de descubrirlo, en definitiva
todos los que aman a KILLING y su legado tienen hoy una difícil tarea por
delante pero no imposible: transmitir esa pasión por El Rey del Crimen a las
nuevas generaciones.
En tiempos donde la
inmediatez, la fragilidad y lo efímero de los productos de la cultura pop actuales
y que se encuentran en las antípodas de
lo que fue el fenómeno KILLING no será una tarea nada fácil pero los auténticos "KILLINGNISTAS" tenemos esa obligación con nosotros mismos.
Pero tranquilos, sabemos que
contamos un fiel aliado oculto entre las sombras… su calavera y su siniestra
sonrisa permanecerán a nuestro lado. Por siempre.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






















































