18 de marzo de 2015
1 de marzo de 2015
28 de febrero de 2015
LOS STRAITJACKETS Sala EL SOL 26/02/15 Madrid
Cuatro tíos de rigurosos
trajes negros con brillantes máscaras de luchadores mexicanos o son
delincuentes a punto de cometer alguna tropelía o son LOS STRAITJACKETS
rockeando. Para el caso da casi igual ya que ante ellos no queda otra posibilidad
más que la de rendirse incondicionalmente. Y así sucedió en EL SOL
de Madrid el jueves pasado en casi hora y media de un sabroso y potente
cocktail de rock instrumental y algo más con el que suelen agasajar a su
público.
LOS STRAITJACKETS son Eddie
Angel en guitarra, Pete “Pedro” Curry en
bajo, Chris “Sugarballs” Sprague en batería y Greg “El Grande” Townson en guitarra y protagonizan
esta aventura nacida en Nashville, Tennessee desde 1988. Llegaron a Madrid para
mostrar sus canciones regadas de surf, rock, twist y sonidos exóticos. Los
enmascarados lo llevan haciendo por casi 30 años alrededor del mundo rescatando
géneros durante años menospreciados.
Cuando LOS STRAITJACKETS se
atreven con un clásico lo hacen con tal maestría y originalidad que logran la
mejor versión fresca y renovada del mismo. Con sus propios temas asombran por
la osadía con que tratan los cánones del genero sin perder una pizca de
autenticidad. A lo largo de su carrera LOS STRAITJACKETS han demostrado esto en
más de 20 álbumes. Solos e instrumentales son insuperables. Acompañados por
otros artistas ya entran en otra esfera.
Esta vez lo hicieron junto a Deke
Dickerson, soberbio cultor de la guitarra country, el rockabilly y sonidos
aledaños con el que grabaron su último y reciente trabajo “Los Straitjackets, Deke Dickerson Sings the Great Instrumental Hits”.
Dickerson elegantemente trajeado y con su gran sombrero vaquero le puso voz a
instrumentales con los que jamás nos hubiéramos imaginado. El resultado fue una
maravilla y se vio sobre el escenario en un derroche de soltura,
profesionalismo, buen gusto y talento pocas veces visto. La propuesta musical y
el nivel conseguido junto a la empatía entre ellos y el público consiguieron que el concierto de LOS STRAITJACKETS entre en la categoría de los antológicos vistos en la Capital.
Debemos recordar la inevitable
ausencia de Danny "Daddy-O Grande" Ami, guitarrista y miembro
fundador junto a Eddy, alejado de los escenarios por padecer de cáncer desde
2012. Ojalá que cuando volvamos a ver a LOS STRAITJACKETS la próxima vez en
Madrid lo hagamos con la presencia de Daddy.
LOS STRAITJAKETS, Rock
enmascarado para salvar a La Tierra. Que se repita y pronto por nuestra salud psíquica y mental.
12 de febrero de 2015
THE DUSTAPHONICS. 11 de Febrero de 2015 en Fun House Music Bar, Madrid.
No estará reflejado en los grandes medios ni será la
preferencia actual en cuanto a gustos y modas. Sin embargo esos sonidos,
estilos y actitudes que van desde el R&B, surf, garage, soul e incluso el
primigenio punk británico perviven aun hoy. Tal vez de manera sutil y discreta
y sin mayores pretensiones que mantener viva la llama con pasión y talento.
Uno de esos grupos que hoy bregan por ello son sin duda
alguna THE DUSTAPHONICS, con una actitud arrolladora sobre el escenario y un
sonido cuidado que combina perfectamente distintos estilos de los 50s, 60s y
70s cuyo resultado es un producto novedoso, fresco y original.
Nacieron como banda en el 2008 en Londres como un proyecto
de Yvan Serrano Fontova, guitarrista, DJ y compositor de origen francés que
lleva tiempo rodando por el circuito de clubes londinenses ganando un nombre y
un espacio en un ambiente difícil y exigente. Y ahí están con dos discos que
muestran lo mejor de ellos. El segundo, “Big Smoke London”, cuenta con la
alineación actual y que nos visita, encabezada por la joven y atractiva Hayley
Red en la voz, Eric Frajria a la batería, Dan Whaley al bajo y por supuesto
Yvan en guitarra.
En directo suenan ajustados, vitales, potentes y desbordantes
de buen humor. Su música empuja al público hacia un estado de efervescencia y
excitación irrefrenable que desencadena en baile y palmas en la pista. Hayley
es todo un descubrimiento sobre el escenario, su potente voz y su figura femenina
encaja perfectamente en la propuesta que navega entre guitarras surferas y
sonidos garageros. Un coctel sonoro completado con gotas de soul y punk de la
mano de la guitarra personal de Serrano Fontova secundado por una base a la
altura.
Buena música, placer y diversión asegurada, en definitiva sonidos
de sótano en la noche madrileña que nos convencen de que existe un recambio
generacional fiel al legado del Rock & Roll a la altura.
THE DUSTAPHONICS, una saludable propuesta en Fun House de
Madrid que merece repetirse una y otra vez.
11 de febrero de 2015
Siempre te quisimos Ricardo
El
actor argentino Ricardo Bauleo murió 24 de abril de 2014. El triste suceso desata
varias reflexiones donde se mezclan la necrológica del querido Ricardo con recuerdos
personales, su ineludible relación con el personaje de los Superagentes y el
triste final de un actor popular como pocos en medio del olvido y la desconsideración
al que son sometidos muchos grandes en la vejez y el final de sus días.
Recuerdos y emoción. Tristeza y vergüenza por el final de Ricardo Bauleo.
A
Ricardo le gustaban las minas, el whisky y la noche. Lo confesó el mismo a los
73 años en una entrevista televisiva con Baby Etchecopar hace exactamente hace
un año y a un par de meses antes de su muerte. Sincero,
natural, espontaneo y entrañable, así se lo vio delante de las cámaras en una
charla que nos hizo saber de sus recuerdos, anécdotas, pensamientos y su
situación personal. Se le veía bien, entero, vital, sin sospechar que esa
entrevista sería la última. Moriría dos meses después en el Hospital Español de
Buenos Aires después de vivir enfermo y olvidado en un cuarto de la mutual de
la Casa del Teatro. Ricardo Merecía un final mejor.
Bauleo
fue un actor que se metió en el corazón de su público inconscientemente, poco a
poco y sin preverlo. Varias generaciones de argentinos disfrutaron de su presencia
en la pantalla y de su trabajo en medio centenar de films de todo tipo y
calidad. El cine, el teatro y la televisión contaron con su figura varonil,
simpática y atrevida. En
su apogeo profesional durante los primeros 70s y de la mano del genial Emilio
Vieyra encarnó al agente secreto Apolo (que luego pasaría a llamarse Tiburón) en "La
Gran Aventura", la primera película argentina de acción y espionaje con toques
de humor y comedia. Sin duda Bauleo fue el Bond argentino acompañado por sus
compinches Víctor Bó y Julio De Grazia. Ellos fueron Los Superagentes e hicieron
9 películas de una saga de culto entre 1974 y 1983. El entretenimiento y la diversión
sin más pretensiones fueron las claves de un éxito histórico del cine argentino
jamás igualado. Filas interminables en la entrada de los cines para ver a
Tiburón (Bauleo), Delfín (Bó) y Mojarrita (De Grazia) enfrentando a los más
variopintos villanos en situaciones insólitas y desopilantes. Entre coches
deportivos, persecuciones endemoniadas, bellas mujeres, golpes, tiros y
explosiones de bajo presupuesto hicieron las delicias de un público que buscaba
distracción en medio de tiempos de crueles tormentas políticas y sociales.
Ricardo
encarnó al galán del trío de agentes y como el mismo cuenta en su última
entrevista todavía le llamaban Tiburón por la calle. Y no le molestaba a pesar
de que a partir de entonces fue imposible disociar al personaje del actor.
Ricardo era Tiburón y Tiburón era Ricardo.
"La Gran Aventura" fue una de las películas más taquilleras del cine argentino. Por
entonces pasaron por taquilla la friolera de 1 millón de espectadores en un mes
permaneciendo por meses en cartelera sin contar los los pases en los innumerables
cines de barrio que existían por entonces. Aún hoy la película sigue pasándose
exitosamente en televisión.
Con "La Gran Aventura" nació la saga de los agentes y a ella le siguieron (ya sin la
dirección de Vieyra) "La Super, Super Aventura" (1975), "La Aventura Explosiva" (1976), "Los Superagentes Biónicos" (1977), "Los Superagentes y el Tesoro Maldito" (1977), "Los Superagentes no se rompen" (1979), "La Aventura de los Paraguas Asesinos" (1979), "Los Superagentes contra todos" (1980), y "Los Superagentes y la Gran Aventura del Oro" (1980). A partir de 1974 Bauleo comenzó a caminar por la
senda que recorren las leyendas del celuloide argentino.
Pero
antes de encarnar al agente secreto fue a mediados de la década del 60 el actor
predilecto del inefable director Emilio Vieyra. Participó en films como "Placer sangriento", "La vida continúa", "Gitano", "La venganza del sexo" y "Sangre
de Vírgenes". Vieyra no perdió oportunidad de contar con Bauleo en ese período en
que sentó las bases para convertirse en un director mundialmente conocido por su
curiosísima producción. De la lista firmada por Vieyra compartió cartel nada
menos que con Sandro en "La vida Continúa" y "Gitano" en la cúspide del éxito del
cantante. Ricardo Bauleo fue el rostro de la época y su protagónico en las
imprescindibles de cine B argentino "Placer sangriento" y "Sangre de Vírgenes" hicieron de él un actor fetiche de un autentico director de culto y eso es muy
pero muy grande.
Hoy
resulta triste oír de su propia boca en la citada entrevista decir que era un
necesitado. Con una mirada tierna y entrañable intentaba convencernos de que su
vida cotidiana en la Casa del Teatro era lo mejor para él. Sus ojos no podían
esconder una tristeza profunda e inevitable. Sufría
de “EPOC”, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, y eso junto a un ritmo de
vida intenso durante años y su espíritu indomable tal vez lo llevó a vivir y a
morir solo. “Yo me enamoraba y me casaba. Era lindo.” Lo hizo tres veces y tuvo
dos hijas. Se
reconoció bohemio: “Yo salía mucho de noche, desde pibe. Yo salía a tomar copas
con Ulises Petit de Murat, Roberto “El Flaco Aroldi”, Luis Medina Castro, Norma
Aleandro, Ernesto Bianco…Yo tomaba whisky y los escuchaba hablar. Era un
placer.”
No
poseía ni siquiera fotos de tantos momentos memorables vividos pero de los que
no tenía conciencia de que lo eran: “¿Sabés que no tengo fotos de nada de eso? Yo
hacía una película y hacia una película…¡Y ahora son de culto!” contaba con
sorpresa.Confesó
lo que le había sucedido hacía pocos minutos antes de entrar al plató para
grabar la entrevista: “Es fulero cuando llegas a la puerta del canal y te dicen:
¿Cómo se llama usted? Y cuando le dije a la chica de la puerta encima me pusieron
“Baulero”. Qué vas a hacer…”
Bauleo fue un protagonista de un Buenos Aires y una Argentina esplendorosa pero perdida para siempre, un testigo de una época en que todos éramos mucho más simples e ingenuos y en el que no dejábamos de sorprendernos. La
cruel ingratitud de una sociedad sin memoria, sin intereses y sin corazón
golpea fatalmente a tantos que, como Ricardo Bauleo, dieron todo por su
público. Tantos que como él que nos han hecho tan felices con el paso del
tiempo terminan siendo sombras olvidadas en una cama de hospital o en la fría estancia
de un hotel barato.
Ricardo
Bauleo ya no está. Víctor Bó, el único Superagente vivo (Julio De Grazia se
suicidó en 1989) contó con un dejo amargo al día siguiente de la muerte de
Bauleo qué en los últimos años no fue feliz. La triste paradoja de los que han
dado tanta felicidad a tantos. La maldición de los viejos que mayoritariamente
mueren en la miseria y la soledad porque simplemente ya son viejos en un mundo
que solo quiere y reconoce a los jóvenes y a los bellos. Triste pero cierto.
Algunos
todavía conservamos algo de memoria y tenemos la suerte de poder ver una y otra vez "La Gran Aventura" y volver a ser felices. Eso sí, solo espero que algún día
ayudemos y agradezcamos en vida a tantos mitos populares caídos en el olvido.
Y
con esa sonrisa inconfundible y mirando como siempre a los ojos Tiburón se confiesa
por última vez: “Las minas, el whisky, la noche… todo eso sí. Me gusta.” Ricardo
Bauleo dixit, Ricardo Bauleo eterno.
29 de enero de 2015
LEGITTIMA OFFESA - SVEGLIA!

La tua faccia
nello specchio, hai vent'anni e sei già vecchio
Giorni, mesi e
settimane, mentre tutto va a puttane
Non c'è niente da
salvare, niente sogni da sognare
Né un diritto né
un dovere, non c'è neanche più da bere!
Sveglia, scendi
in strada!
Sveglia, scendi
in strada!
Sveglia, scendi
in strada!
Sveglia, scendi
in strada!
Hai il Tomtom e
il cellulare, il computer ed il palmare
Trovi tutto da
comprare tranne i soldi per pagare
Maxischermi in HD
e lettori di CD
Non sai più cos'è
un vinile o un pallone in un cortile!
Sveglia, scendi
in strada!
Sveglia, scendi
in strada!
Sveglia, scendi
in strada!
Sveglia, sveglia,
sveglia!
Piattaforme
digitali con migliaia di canali
Centomila
videogiochi e saranno ancora pochi
Ti addormenti sul
divano con il joystick nella mano
Sguardo fisso
alla TV e non esci quasi più!
Sveglia, scendi
in strada!
Sveglia, scendi
in strada!
Sveglia, scendi
in strada!
Sveglia, sveglia,
scendi in strada, dai!
Sembri un uomo
marionetta, un buffone da operetta
In un mondo
virtuale che non possa farti male,
Ma se scendi in
strada poi trovi gente come noi
Gente che ti
insegnerà quant'è dura la realtà!
Sveglia, scendi
in strada!
Sveglia, scendi
in strada!
Sveglia, scendi
in strada!
Sveglia, sveglia,
scendi in strada!
Scendi in strada,
dai!
Scendi in strada,
dai!
Scendi in strada,
dai!
Dai, sveglia!
Sveglia, scendi
in strada!
Sveglia, scendi
in strada!
Sveglia, scendi
in strada!
Sveglia, sveglia,
svegliati!
27 de enero de 2015
11 de noviembre de 2014
6 de noviembre de 2014
EL OJO DEL OBSERVADOR de la DIMENSIÓN DESCONOCIDA
Hace 54 años la televisión parió una obra maestra. En la noche del
11 de noviembre de 1960 los aparatos sintonizados en la cadena CBS de los
Estados Unidos emitieron una lluvia de rayos catódicos que impactaron
directamente en la corteza cerebral de sus televidentes. Su emisión obró como
una emulsión fijadora en la memoria colectiva de una historia y una puesta en
escena impresionante. A partir de entonces una serie de sombras y luces en
blanco y negro se impregnaron una y otra vez en cada uno de los que vieron el
episodio por más de medio siglo. Y me temo que así seguirá sucediendo cada vez
que alguien sea sometido a visionar EL OJO DEL OBSERVADOR de la DIMENSIÓN
DESCONOCIDA.
Una mujer con su rostro vendado espera que la enésima intervención
de cirugía plástica que ha sufrido tenga éxito. Su deformidad la convierte en
un monstruo marginado por la sociedad y esta es su última oportunidad antes de
ser condenada para siempre al rechazo de sus semejantes. Al quitar el vendaje, el
horror y el espanto se apoderan del personal médico al ver el fracaso de la intervención.
En ese momento el espectador ve el rostro de la paciente y también el de los
demás. Ella es una mujer hermosísima para los cánones de nuestra belleza y
ellos unos seres horrendos de pómulos hinchados y deformes con nariz de cerdo.
“La belleza se encuentra en el ojo del observador” es el mensaje
que el genio de Rod Serling nos ofrece en el sexto episodio de la segunda
temporada de THE TWILIGHT ZONE. Serling es capaz de inmortalizar el asombro
solamente en poco más de veinte minutos de televisión: “Nos quedamos por un
momento suspendidos del espacio y el tiempo para presentarles a Janet Tyler,
que vive en un mundo de oscuridad privado, cuyas dimensiones son de la talla,
espesor y longitud de las vendas que cubren su rostro. De aquí un momento
regresaremos a su habitación y descubriremos lo que esas vendas esconden, pero
teniendo muy en cuenta que no debemos sorprendernos por lo que vayamos a ver…
porque esto no es solo un hospital ni la paciente 307 es solo una mujer.
Resulta que nos hallamos en la DIMENSION DESCONOCIDA, lugar al que Janet Tyler
está a punto de entrar con ustedes.”
"Eye of the Beholder" una maravilla producto de
un tiempo en que la TV era una caja de sorpresas. Un tiempo irrecuperable y que
solamente se encuentra en la DIMENSIÓN DESCONOCIDA.
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