15 de octubre de 2014

CRONICAS DE NEW YORK APESTOSO: La legendaria pelea Manitoba vs. Wayne (Jayne) County


Cuentan los protagonistas que corrió sangre. La suficiente para una hospitalización y posterior demanda judicial. Pudo ser tragedia pero hubo suerte. Si bien el clima que se estaba gestando poco a poco esa noche en el CBGB anunciaba que podría generarse algún altercado, nadie pensó que sería recordada por décadas. Pasaría a formar parte de las grandes anécdotas del rock.  No era para menos, en el CBGB, el local regentado por Hilly Kristal en el Bowery neoyorquino actuaba el travesti Wayne (Jayne) County, rocker y drag queen que allá por 1976 era uno más de un ambiente en plena ebullición. Cerveza, rock&roll, estupefacientes y diversión en un rincón de la ciudad que podemos imaginarlo como en episodio de Kojak de Telly Savalla: yonkis, chaperos, borrachos y seres desagradables.

Dick Handsome Manitoba bajó con los colegas desde su querido Bronx para ver el show. Le gustaba lo que Wayne hacia sobre el escenario y se lo pasaba bien porque siempre fue un tío enrollado. Ver a semejante personaje en acción era pura diversión. La panda de amiguetes encabezada por Dick eran en realidad The Dictators, la banda proto-punk de New York por excelencia nacida en 1973 y con un disco verdaderamente incomparable y desconcertante editado por Epic en 1974: "The Dictators Go Girl Crazy!" Así eran los muchachos: satíricos, cínicos, humorísticos y gamberros. Inefables. Y hacia allí fueron, el CBGB, el templo del punk de NY.


Cuenta la leyenda que Manitoba estaba excitadísimo entre el público. En verdad era su naturaleza y estaba en su medio, como un pez en el agua. Humo, olor a orina, alcohol, calor y el sudor envolvían el recinto penumbroso. Era lo habitual. Allí estaban los de siempre, una mezcla de fauna de lo más variopinta, barbudos con camisa a cuadros más acordes en un bar de carretera del medio este que en un garito semejante,  jóvenes iniciados en vicios diversos, auténticos punks de la primera ola, seguidores de la tendencia, músicos y artistas del ambiente que pasaban el tiempo allí como David Johansen de The New York Dolls, chicas y chicos pequeño burgueses buscando emociones intensas, solitarios intentando dejar de serlo y a los que no les importaba… También periodistas especializados, managers y algún que otro productor intuitivo buscando un nuevo talento para fichar. Todos testigos y protagonistas en el tiempo y el sitio adecuado.

Sobre el escenario la grotesca y provocadora figura de County se remueve envuelto en un éxtasis de rock & roll ruidoso, desalineado, bastardo. La banda que le acompaña parece un rejunte de escoria callejera. Su público, que lo sigue fiel a donde vaya y que conoce de memoria su perfomance, goza con el momento. Dick también. A su lado Andy Shernoff y Scott Kemperer se parten el culo con el jaleo que su amigo le da al bueno de Wayne.

–Venga ya marica! Acaba de una vez con esa mierda!

Una y otra vez. Burla y carcajadas. Wayne está colocado, aturdido. Los focos no le permiten reconocer a nadie debajo del escenario. Solo escucha el insulto que lo saca de quicio.

–Maricón!

Wayne no lo soporta y contraataca.

–Guilipollas de mierda!

Y ante un movimiento extraño de acercamiento a su persona por parte del tío que no para de azuzarlo, decide sin pensar y en solo un instante, darle con lo primero que tiene a mano. El pesado pié del micrófono se levanta como un arma mortal en dirección al tío que no paraba de llamarle maricón. El impulso y el peso de la base son suficientes como para matar a cualquiera. El hierro baja a toda velocidad pasando milagrosamente a un par de centímetros de la cabeza del objetivo e impacta brutalmente en el hombro de Dick. Grito de dolor. Su enorme cuerpo sale despedido hacia las mesas y cae brutalmente sobre ellas. Caos, confusión, gritos y sorpresa. Dick se incorpora como puede y sale a toda velocidad hacia el escenario. Se sube a el y se trenza con Wayne. Se revuelcan en las tablas y entre los cables. La sangre mana a borbotones no se sabe muy bien de donde pero la cara y los cuerpos de Dick y Wayne quedan teñidos de rojo. Los asistentes alucinan. David Johansen no da crédito a lo que ve. Y eso que está curtido en los excesos y despropósitos de la noche de New York. 
Alguien coge a Manitoba y lo echa del local como a un perro. Afuera la acera mugrienta de Bowery es la antesala al hospital más cercano. Duele y mucho. Su clavícula está rota y su cuerpo golpeado. Sus colegas están a su lado y con una bronca de aquellas. Claman venganza contra ese desgraciado que casi mata a su amigo. Si el pie de micrófono hubiese impactado contra su cabeza a esa altura de la noche habría un cadáver más en el Lower East Side.
La leyenda acaba de nacer: Pese a todo comienza a circular la versíon oficial de los hechos: “Dick Handsome Manitoba, cantante de The Dictators agrede a Wayne (Jane) County, reconocido gay del mundillo”.


Manitoba fue ingresado y debió pagar una abultada factura médica. Wayne, que por entonces pinchaba discos en el Max’s Kansas, lo hacía disfrazado con peluca y bigote temiendo que unos garrulos del Bronx fueran a por él. Los muchachos del otro lado del río Hudson desistieron de las represalias. The Dictators fueron rechazados de todos los clubs neoyorquinos en señas de solidaridad con County. Pasaron a formar parte de la lista negra. Se dijeron y escribieron cosas odiosas sobre ellos.
Scott Kemperer afirmó –Éramos las personas más odiadas de New York, y eso que Wayne County casi había matado a Richard. Inclusive hubo un concierto benéfico en apoyo a la “agresión homófoba de Manitoba y The Dictators” donde participaron los principales exponentes del punk rock local, aunque luego luego se disculparon de haberlo hecho al conocer los entresijos de lo ocurrido. 
En definitiva eran todos amiguetes que en una confusa noche de pastillas y alcohol (como el propio Wayne reconociera ante Legs McNeill de la revista PUNK tiempo después diciendo lo drogado que iba y que ni siquiera reconoció al cachondo de Dick…) se dejaron llevar por una situación propia de una época y un lugar como aquel. 
Se conciliaron demandas y al poco tiempo The Dictators volvieron al ruedo en el mismo CBGB que los había visto nacer. Hilly Kristal era un tío grande que pasaba de las tonterías y que no aceptó llevarse por la corriente en contra de los chicos.
La reyerta se convirtió en leyenda y en un episodio que sería uno de tantos de un tiempo en que New York fue el centro de la punkitud. 
Como en un gris episodio de la serie Kojak.
  



19 de septiembre de 2014

Jamie Reid, el padre de la gráfica Punk


Jamie Reid tuvo un tío abuelo llamado George que era brujo y político. George fue fundador de la Ancient Druid Order donde se mezclaba el ocultismo con un cierto radicalismo. En los solsticios se lo solía ver en Stonehenge vestido con túnica druídica celebrándolo. Terminó siendo candidato parlamentario laborista.  De su abuelo se sabe que murió en China combatiendo en la rebelión de los Boxers.  Su padre fue un modesto editor londinense. Su hermano mayor un activista anti-nuclear metido en numerosas conspiraciones y actos subversivos a principio de los 60s. No se conoce con exactitud la fecha del nacimiento de Jamie pero sí que nació en 1947.

Originario de Croydon, un municipio al sur del Londres, heredó sin duda ese espíritu rebelde y contradictorio imbuido de anarquismo que poseía esa familia sin duda bizarra. En un momento tuvo que elegir entre el fútbol y el arte y finalmente se decantó por lo último. Vinculado a ese ambiente encontró compañeros de ruta símiles, entre ellos Malcolm McLaren. El 68, París, el situacionismo, la rebelión y la anarquía. Miles de leyendas tejidas por entonces. Provocar y subvertir el Orden establecido.

Lo suyo fue la gráfica, la edición, el arte y la estética. Fundó a principio de los 70s Suburban Press, una publicación radical que perduró años. Poco después en Londres, su amigo Malcolm McLaren diseño en su cabeza la explosión Punk que comenzó a cobrar forma en el cuerpo de los SEX PISTOLS y Jamie fue la mano que plasmó en grafica la imagen mediática del sueño de su amigo. El logotipo de la banda, las portadas de los singles, los carteles, flyers y todo su merchandising pasaron por sus manos. Con ello finalmente creó la estética y la imagen gráfica del Punk.

¿Quién no ha visto la foto de la Reina Isabel II con el imperdible en sus labios, el logotipo de SEX PISTOLS hecho con letras recortadas de periódico al estilo de las notas hechas por los secuestradores, la bandera del Reino Unido  rasgada y unida con imperdibles de Anarchy In The UK o la portada de Never Mind The Bollocks?  Reid nunca ha sido un tío que pretendió ganar protagonismo (si tan querido por McLaren) consiguió trascender con su trabajo gráfico increíblemente identificable y personal. Su trabajo marcó la estética de la última revolución cultural y musical del siglo XX y sin embargo muy pocos conocen su nombre y menos su vida o su rostro.

El punk que catapultó su trabajo terminó por pasarle factura. Fueron tiempos difíciles y agitados que le dejaron secuelas físicas y psíquicas. Tuvo el “privilegio” de ser agredido durante el lanzamiento publicitario de “God SaveThe Queen” por un grupo de desconocidos que le rompieron la nariz y una pierna y eso antes que la que sufrió el  mismo Johnny Rotten. Padeció  en la Virgin Records del hoy multimillonario Richard Branson, presiones y desprecio por su trabajo. Durante mucho tiempo intentó alejarse del ambiente que promovió pero hoy, casi un septuagenario, finalmente sigue allí.

Jamie Reid, responsable de la historia icónica del Punk que en estos días es homenajeado con una muestra personal llamada Ragged Kingdom en el Museo Civico de Modena. Gran parte de su obra será expuesta en la localidad italiana hasta enero de 2015. Para AUDERE Jamie Reid es un artista referente (sin lugar a duda…) que merece ser conocido y reconocido como el hombre que supo diseñar el Punk, como un gran artista pionero y referente del siglo XX.

God Save Jamie Reid.




JAMIE REID




17 de septiembre de 2014

ESTAMOS CONDENADOS


Billy



Cuando GENERATION X sonaba en sótanos londinenses allá por 1978, el mundo parecía que estaba a punto de ser destruido por una hecatombe nuclear. Billy y sus compinches eran solo una muestra de gran parte de los jóvenes nacidos en la primera bonanza económica luego de la II Guerra que sintieron frustración existencial ante una sociedad que ya no ofrecía lo que sus padres recibieron. Comenzaron a salir como setas después de la lluvia gritando el hastío de la hipocresía que carcomía la cotidianidad. Ruido, rock, actitud, juventud, provocación ética y estética fueron sus señas. En verdad detrás de "destruir al sistema" se buscaba encontrar una nueva forma de diversión frente al aburrimiento de entonces. Billy y sus compinches fueron jóvenes, muy jóvenes y punks. Billy era bueno sobre el escenario y por entonces consiguió la aprobación y la admiración de sus rebeldes coetáneos. Y esta ha sido bien merecida. 
Hoy Billy es un millonario que vive en una enorme mansión y en los alrededores de la misma cientos de miles de jóvenes frustrados sobreviven en un mundo que vive al borde de una nueva hecatombe. Billy es y ha sido un grande porque siempre entendió las reglas del juego y las aceptó. Y finalmente Billy al juego lo ganó.

Una plaza en Madrid hoy lleva su nombre.

Alabado sea DIOS!


Señores son tiempos de confusión. Hoy ya no es como ayer y para asustar al que pasa, ponerse una cresta en la cabeza ya no es efectivo. Tampoco dan resultado las camisetas con la imagen del Che Guevara. La señora gorda de enfrente de casa sale con una de ellas a hacer la compra... 

Ahora ser verdaderamente provocador y revolucionario es ser CONVERSO.

Abrazar la fe y la religión es para verdaderos audaces. Escandaliza y horroriza como lo que más.

NINA HAGEN, La Madrina del Punk es una de ellas. Aleluya!

3 de agosto de 2014

COMBATE! en el supermercado...


Ayer fui al supermercado del barrio y como siempre, además de las lechugas, el pan y los yogures, el carrito termina en la sección de películas, libros y discos…No lo puedo evitar. En una rápida pasada veo algo que llama mi atención, un colorido pack con 5 DVDs titulado HAZAÑAS BELICAS. La portada, con el emblemático marine americano al lado del logotipo del legendario comic español, lleva además una serie de fotos en blanco de un inconfundible soldado con su casco camuflado y su fusil ametralladora. En la parte superior veo el reparto de protagonistas: VIC MORROW, RICK JASON, PIERRRE JALBERT, JACK HOGAN Y DICK PEABODY. Si, no cabe duda, es COMBATE! La serie bélica de TV más vista de la historia. Pero, que tiene que ver HAZAÑAS BELICAS con COMBATE!??? Nada, pero para peor, en la contraportada del DVD dice: “Revive tus aventuras preferidas con esta serie basada en los míticos comics de HAZAÑAS BELICAS”. Un despropósito. Luego de la sorpresa y al ver su precio asequible ni lo dudé: al carrito de la compra.


Decir que COMBATE! La serie, está inspirada en HAZAÑAS BELICAS El comic es como decir que los STRAY CATS fueron inspirados en LOQUILLO Y LOS TROGLODITAS o algo así… está bien, los dos molan pero no. HAZAÑAS BELICAS creada en España por Boixcar en 1948 se convirtió inmediatamente en uno de los cómics españoles referentes del período franquista y de los más importantes y populares de la historia. De ahí  a COMBATE!, la serie de TV de guerra por excelencia y emitida por la cadena norteamericana ABC entre 1962 y 1967 hay un trecho…. lo único que las une es La Guerra. Cinco años, cinco temporadas televisivas para contar las historias de un pelotón de soldados americanos durante la Segunda Guerra Mundial en Normandía entre 1944-45. Protagonizada por Vic Morrow como el sargento "Chip" Saunders y Rick Jason como el teniente Gil Hanley, estos hombres comunes metidos a soldados valerosos en el marco de la contienda se han enfrentado a no cientos sino miles de soldados nazis muuuuy malos saliendo siempre victoriosos. Las historias y situaciones tuvieron sus más y sus menos pero la puesta en escena y el reparto de actores y directores a cargo convirtieron a la serie en leyenda.
Actores como Telly Savalas, Robert Duvall, John Cassavetes, Leonard Nimoy, Lee Marvin, James Caan, James Coburn, Charles Bronson o Dennis Hopper entre otros participaron en la epopeya de de este increíble pelotón perdido en la Francia ocupada por los alemanes. Directores de la talla de Robert Altman, Burt Kennedy, Laslo Benedek o Richard Donner han dejado su huella en la campaña europea de estos soldados catódicos.
Los jóvenes televidentes argentinos disfrutábamos de COMBATE! frente al televisor sintonizado en Canal 13 durante los primeros años 70 delante de un vaso de chocolate con leche…. La audacia del Sargento Saunders al frente de sus hombres nos dejaba boquiabiertos y olvidábamos la merienda para formar parte del pelotón, al menos en nuestra imaginación… Claro que hemos jugado a COMBATE! en el patio del colegio dividiendo a los amigos entre buenos y malos, americanos y nazis, llevando la sangrienta contienda al recreo  y donde solo el sonido de la campana traía la paz nuevamente entre nosotros para volver a entrar al aula… Crecimos y seguimos mirando la serie ya con otros ojos y es imposible, al menos para mí, no pensar  de “Mirando La Guerra Por TV” de LOS VIOLADORES que dice: 

Patrulla Americana
En suelo europeo
Ahí va el Sargento Saunders
Detrás van sus hombres
Llegan los alemanes
Les esconden un palito
Les tiran mil balas
Y no le pegan inaudito!
El responde con tres tiros
Miles caen muertos
Como pajaritos
Qué está pasando
Inaudito!

Habíamos perdido la ingenuidad pero aún disfrutábamos de un producto televisivo único en su género. Por entonces ya era un clásico.


35 años después del recuerdo llegué a casa, encendí el TV y puse el disco. Si, era COMBATE! otra vez, pero con su título de presentación profanado por HAZAÑAS BELICAS… una pena. Bueno, no pasa nada y sigo adelante. Me encuentro con el episodio “La oveja perdida y el pastor perdido”, el tercero de la primera temporada de 1962.
En el, los hombres del teniente Hanley y el sargento Saunders se encuentran perdidos luego de una fallida avanzada de tanques aliados acorralados por los panzer alemanes. El enemigo está a punto de acabar con la patrulla cuando un solitario tanque americano les salva la vida. El tanque está al mando del sargento Dane (Jeffrey Hunter) un hombre de pocas pulgas que accede de mala gana seguir adelante con los infantes. Al llegar a un pueblo aparentemente abandonado se encuentran con una resistencia alemana que es desbaratada por los yanquis. Dane parece perder la razón y destruye sin motivo la torre de la iglesia Allí encuentran solamente a un sacerdote gravemente herido con un niño. El tanquista se pone violento con el viejo religioso y es calmado por los hombres de Saunders. Al recorrer el pueblo encuentran lumbre y una mesa servida con vino y comida caliente. Por supuesto alguien más que ellos está en el pueblo. En el sótano de la iglesia los hombres, mujeres y niños del pueblo son retenidos por los alemanes que esperan órdenes de sus superiores. Saunders descubre que el sargento Dane ha sido un seminarista a punto de ser ordenado que fue expulsado y por ello resentido. Luego la guerra y los muertos que ahora lleva en su conciencia lo han hecho un hombre duro y temido por los suyos. Saunders y Dane tienen una charla descarnada sobre la situación y el ex seminarista quiere confesarse con el viejo sacerdote herido. Al hacerlo en latín se entera de lo que sucede en verdad con su desaparecida población y se dirige él solo a la iglesia. Allí se enfrenta a los alemanes con un rosario en una mano y una ametralladora en la otra intentando liberar a los prisioneros. Saunders y los suyos se percatan y van en su ayuda logrando acabar con los nazis. Dane es mortalmente herido y en un último esfuerzo de redención se dirige hacia el altar y allí muere. Una magnífica historia protagonizada por monstruos de la pantalla que en algo más de 45 minutos logran reflejar las miserias y noblezas del alma humana en una situación límite.


El sargento Saunders es Vic Morrow, un actor nacido como Victor Harry en el Bronx del crack económico de 1929. Criado en el seno de una familia judía pero más a gusto en las calles del barrio, dejo el colegio para ingresar en la Marina. No encajó, lo suyo era la actuación y allí se encaminó. Tuvo su debut cinematográfico nada más ni nada menos que en “Blackboard Jungle” protagonizada por el actor Sidney Poitier y Glenn Ford en 1955 donde interpreta a un delincuente juvenil –dada su imagen y estilo no podía ser de otra manera- verdaderamente emblemático. Y como eso se le daba bien, tres años después tuvo otro papel de joven descarriado junto a Elvis en King Creole… sin duda la cosa iba por ahí. Hasta que llegó COMBAT! En 1962 y a partir de entonces nunca dejó de ser el sargento Saunders. La fuerza de la imagen televisiva repetida una y otra vez literalmente en todo el mundo lo convirtió en un icono de la cultura popular.


Rick Jason es el teniente En los títulos de apertura el cartel estaba encabezado él, otro actor neoyorquino con unos años más que Morrow  y que compartió con este su paso por las Fuerzas Armadas con la diferencia de que estuvo realmente enrolado durante la Segunda Guerra bajo las barras y las estrellas. Luego la actuación, el cine y la televisión, donde dejó su impronta en numerosas series de las cuales COMBATE! lo lanzó a la fama.


El guest star de este episodio es todo un lujo: Jeffrey Hunter. Guapo y  de buen ver fue un gran actor que saltó a la fama de la mano del Maestro John Ford gracias a su rol en “The Searchers”, también conocida como “Los Centauros Del Desierto” junto al Duke John Wayne… western, drama, péplum, televisión… Pero su imagen quedó asociada para siempre con la de Jesucristo, gracias a su protagónico en “Rey de Reyes” de Nicholas Ray. Sus ojos azules y su mirada penetrante marcaron la pantalla de la época. De su trabajo en la televisión recordemos que ha interpretado al primer Comandante de la S.S. Entrerpise de Star Trek , el capitán el Christopher Pike en el piloto de la serie luego recuperado para el inolvidable episodio “The Cage”. Sin dudas un Gigante de la pantalla.



“La oveja perdida, el pastor perdido”, Jason, Morrow y Hunter unidos en COMBATE! y en la desgracia personal más cruel. Los tres actores murieron trágicamente. Rick Jason se descerrajó un tiro en la cabeza, Vic Morrow murió decapitado por el aspa de un helicóptero filmando “The Twilight Zone,The Movie” de John Landis y Jeffrey Hunter a consecuencia de las secuelas sufridas por un golpe en la cabeza recibido durante una desafortunada filmación en España.
¿Alguien pudo sospechar que una trivial compra en el supermercado daría tanta tela que cortar? Seguro que no, pero eso sí, siempre hay que pasar por la sección de pelis después de la frutería. Podemos llevarnos verdaderas sorpresas antes de pagar en caja.